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EDITORIAL CORRESPONDIENTE AL NUMERO 15 DE LA EDICIÓN GRAFICA DE BNyT. (Diciembre 2005-Enero 2006) "CRÓNICA DE UN MILAGRO ARGENTINO".
Los empleados de INVAP, aporte fundamental para el desarrollo de la empresa. Según el diccionario de la lengua española, la palabra “milagro” significa un portento o una anormalidad. Algo que normalmente no debería o no podría ocurrir. Sin embargo, como todos sabemos, los milagros ocurren. Al menos, los fieles practicantes de la mayoría de las religiones que se profesan en nuestro planeta, así lo creen. Pero en la Argentina, la palabra “milagro” se suele aplicar en otros órdenes de nuestra vida ciudadana y política. Todos lo sabemos y lo aplicamos a diario. “Los milagros” por estas latitudes, escapan al misterioso y privado ámbito de la fe, para filtrarse en la vida común de los argentinos. Quienes editamos BNyT, obviamente, no escapamos a esa idiosincrasia nacional y a nuestro propio “folclore”. Justamente desde esas raíces surgió el título para la nota central de este nuevo número, porque hemos considerado que la mejor definición para describir la fundación, desarrollo, crecimiento y futuro de INVAP es, justamente, la de “un milagro argentino”. ¿Exagerado?, reflexionemos. En un país en donde en las últimas décadas los ciudadanos fueron privados tres veces de sus legítimos ahorros, en donde la educación y la cultura fueron siempre “la cenicienta” de los presupuestos nacionales, provinciales y municipales, en donde los fondos para la ciencia y la tecnología fueron, en general, siempre retaceados por los funcionarios de turno y que por añadidura entregó mansamente al mundo desarrollado sus mejores cerebros en todas las disciplinas. En ese país de crisis constantes, de políticas pendulares, que sufrió crueles dictaduras, y que a pocos años de su bicentenario se encuentra tratando de resurgir una vez más, nos encontramos frente a una Empresa como INVAP, que no sólo sobrevivió de todas esas crisis recurrentes, sino que además creció y se expandió. Y hoy, con un futuro brillante por delante, compite con las Empresas de tecnología más importantes del mundo ganando licitaciones internacionales, ya que sus diseños, sus productos y sus ideas, son los elegidos (aunque algún “subdesarrollado cultural autóctono”, siga pensando que los argentinos “no podemos…”). Por otra parte, en los últimos años los argentinos observamos que el gobierno central ha vuelto su mirada a las empresas de tecnología argentina, logrando que muchos de los elementos tecnológicos que antes importábamos de terceros países, “colaborando” de esta forma con la capacidad ociosa de la industria científica argentina y expulsando a nuestros técnicos hacia el exterior, hoy son construidos en nuestro suelo, comenzando a revertir ese maligno proceso que describíamos.
En la nota que le hemos realizado a su Gerente General, Lic. Héctor Otheguy, (en la foto con el Sr. Vicepresidente de La Nación) uno de sus iniciadores conjuntamente con otros grandes hombres y científicos que decidieron apostar en el país, por el país y para el país, desgranamos a través de su memoria la increíble y apasionante historia de esta Empresa provincial con asiento en Bariloche. Empresa de alta tecnología, orgullo nacional, con un plantel de técnicos, científicos, obreros y empleados altamente calificados. Radares, satélites de comunicación y cuidado de la naturaleza, instrumentos científicos para combatir el cáncer y otras enfermedades que requieren radioterapia, diseños industriales, artefactos para contribuir a la extracción petrolera, son solamente algunos de los tantos desarrollos de la empresa rionegrina. Empresa que hoy es visitada por las potencias mundiales para observarla “in situ”, adquirir sus productos y solicitar sus diseños, asegurándose así su futuro empresarial. Entonces, volviendo al título de esta editorial, consideramos que bautizar a INVAP como un verdadero “milagro argentino”, no es ninguna exageración. |
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